CATEDRA UNESCO DE TURISMO CULTURAL
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Publicado en el diario La Nación - Domingo 18 de abril de 2010

Hallazgo arqueológico / Traslado en pleno centro

El "galeón" de siglo XVIII llegó a La Boca

Por Marina Marianetti
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1255510

Después de tres siglos, el barco mercante español, hallado en 2008 en Puerto Madero, amarró en lo que se supone será su destino final: el Riachuelo. El operativo de traslado, con grandes grúas y decenas de hombres, se extendió por ocho horas. La embarcación fue enterrada en La Boca, para preservar su madera y esperar a que, en algún momento, se halle la forma de lograr su restauración.

Ante la mirada atenta de porteños, turistas y funcionarios de la ciudad, los expertos trabajaron para montarlo sobre el carretón que lo trasladó lentamente a la Barraca Peña, en Pedro de Mendoza 3003, frente al Riachuelo.

La embarcación, envuelta y resguardada con telas especiales llamadas geotextiles, fue alzada por una grúa telescópica y depositada sobre el trailer, que la trasladó a 20 kilómetros por hora para evitar daños en su estructura debido a las precarias condiciones de la madera, que estuvo sepultada tres siglos.

Decenas de curiosos se acercaron hasta Puerto Madero para despedir los restos de la embarcación. Allí también estuvieron presentes el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el secretario de Cultura, Hernán Lombardi, el embajador de España, Rafael Estrella, y los responsables del equipo de expertos que realizaron las tareas de investigación y preservación del barco, Javier García Cano, Marcelo Weissel y Mónica Valentini.

Para Lombardi, el evento "tiene dos valores: uno arqueológico, porque además de la embarcación se rescataron cañones, vasijas, monedas y utensilios; y un valor simbólico, para que la gente de hoy entienda cómo se viajaba y se vivía en esa época", dijo a LA NACION.

"Fue una responsabilidad muy grande todo el traslado", reconoció Marcelo Weissel. Desde el día del hallazgo, agregó, un equipo de 15 personas trabajó a diario en el traslado.

Una de las directoras de la investigación, Mónica Valentini, explicó que el barco "fue enterrado nuevamente para poder conservar la madera", de ese modo la experta destacó: "El pozo donde fue enterrado está recubierto con geotextil, arena, agua y tierra, que son los parámetros recomendados por la Unesco para la conservación del material, porque de otra manera se desintegraría".

Por eso, la experta destacó que la embarcación fue enterrada para su preservación. "Es que no hay posibilidad de algún método de conservación eficaz que esté a nuestro alcance. En el mundo existen formas de preservación, pero llevan años y son excesivamente costosas. Además, no tienen reversibilidad y lo que pretendemos es poder revertir el deterioro", dijo.

El "galeón" estará monitoreado por sensores que fueron enterrados junto con la embarcación para medir las condiciones de humedad y de temperatura de la nave. Este sistema fue creado por el especialista del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales Fernando García Diego.

La embarcación había sido encontrada el 29 de diciembre de 2008, mientras se realizaba una excavación para la construcción de un edificio.

Se realizó un cuidadoso operativo para trasladar a La Boca a la embarcación que estuvo sepultada durante tres siglo:

Fotos: LA NACION Hernán Zenteno

 

 
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