CATEDRA UNESCO DE TURISMO CULTURAL
 
 

 

AÑO 2006 2º Cuatrimestre

EL BARROCO EN MEXICO
Y EL CAMINO DE LA PLATA

El eminente arquitecto mexicano Carlos Flores Marini se presentó en Buenos Aires en el marco del Seminario Internacional "El Barroco Americano en la Ruta del Turismo Cultural", que dirigió el Prof. Darko Sustersic.

Programa:

Primer modulo
El BARROCO EN MÉXICO y EL CAMINO DE LA PLATA.
José Benito de Churriguera y el catafalco de Maria Luisa de Orleáns.
El retablo de San Esteban de Salamanca.
Los fundos mineros y el camino de la plata.
Jerónimo de Balbas y Lorenzo Rodríguez.
El retablo de los Reyes y el Sagrario Metropolitano
El arzobispado de México.
Las misiones de la sierra gorda..- Fray Junípero Serra.
Los retablos dorados en la Nueva España.

Segundo modulo
El BARROCO DE LA ZONA PUEBLA TLAXCALA.- LA RUTA DE LA POLICROMIA BARROCA.
Cacaxtla y la policromía prehispánica.- Cholula.
El barroco en las ciudades de Puebla y Tlaxcala.
El uso del ladrillo, la argamasa y los azulejos
La capilla del Rosario y Santa Maria Tonantzíntla.
El barroco popular y San Francisco Acatepec.
El santuario de Ocotlán
Las capillas policromas de los pueblos del valle.
La policromía de Desiderio Hernández Xochitiotzin.
 
 
RESUMEN DE LA PONENCIA .
El antecedente andaluz del barroco policromado de la zona Puebla Tlaxcala se debe fundamentalmente a las similitudes en la exhuberancia decorativa y en el uso de materiales similares como las yeserías, el azulejo, el ladrillo y el color.
La riqueza económica del virreinato derivo en una riqueza artística, influyendo en ello el que esta área geográfica se encuentra en el camino del puerto de Veracruz a la capital del virreinato y que Puebla se distinguió por su fuerte economía derivada del sentido empresarial que siempre mostraron los peninsulares y criollos asentados en esta ciudad.
Tomamos como ejemplo sobresaliente el Santuario de Lucena en España, por la estrecha relación estilística que tiene con la Capilla del Rosario en la iglesia de Santo Domingo de la ciudad de Puebla y su reflejo popular en la capilla del poblado de Santa Maria Tonantzintla pequeña localidad situada a pocos kilómetros de la Angelopolis, como también se le conoce a Puebla.
Su nombre original fue Puebla de los Ángeles porque se dice que en su fundación el obispo Fray Julián Garcés fue ayudado para su traza por ángeles.
El contrapunto de ello seria la riqueza cromática que se ha conservado en los restos de los centros ceremoniales prehispánicos de Cacaxtla y Cholula ambos dentro del Valle Puebla ^Tlaxcala.y en donde en las pinturas murales conservadas podemos apreciar un gran colorido que teniendo sus antecedentes en la cultura maya adquieren en Cacaxtla interpretaciones de fuerte carácter individual.
La conquista frenó y adormeció las cualidades artísticas de los indígenas, pero para nada les hizo perder sus fuertes raíces y sensibilidad, las cuales renacieron, apenas hubo oportunidad de ello, en las nuevas parroquias donde se manifestaban las profundas enseñanzas de la nueva religión, impartidas desde el siglo de la conquista por los frailes catequizadores.
La secularización impulsada en la zona por el obispo Juan de Palafox y Mendoza, dio como consecuencia la aparición de un sin numero de parroquias administradas por curas párrocos que en muchos poblados desplazaron a los frailes mendicantes al decretarse que la etapa de catequización había quedado concluida, dando paso a una organización parroquial administrada por nuevos sacerdotes.
Mientras los conventos siempre fueron pobres, muchas parroquias se vieron beneficiadas por el auge económico que se reflejo en una fuerte derrama económica y por ende en generosas expresiones plásticas. Tanto en retablos como en pinturas y esculturas complementándose ello con profusas decoraciones que en muchos casos materialmente tapizaron muros y techos en el interior y crearon fachadas molduradas y de fuerte contraste cromático.
La interpretación de las mismas difiere según sea la participación criolla para manifestarse con mayor expresión popular en aquellos sitios de mayoritaria población indígena.
De ahí la diferencia de sensibilidades entre las decoraciones internas de la criolla Capilla del Rosario y la interpretación indígena en la iglesia de Santa Maria Tonantzintla. Ello se hace patente también en los exteriores al comparar San Francisco Acatepec y el Santuario de Ocotlan situado en uno de los barrios de la ciudad de Tlaxcala.
Veremos también algunos ejemplos de las pequeñas capillas indígenas de la misma zona para culminar con la reinterpretación contemporánea de los mismos cánones plásticos en la obra del pintor tlaxcalteca Desiderio Hernández Xochitiotzin en sus frescos del Palacio de Gobierno de la ciudad de Tlaxcala, capital del estado del mismo nombre.
 
Carlos Flores Marini  
 


Turismo Cultural  
La disyuntiva que siempre se plantea con el turismo es hasta qué punto constituye un factor positivo para la economía, y en qué momento su crecimiento produce efectos negativos. El turismo con fines recreativos como se concebía hasta hace poco tiempo, sólo tenía que ver con sol y playa. Los aspectos gastronómicos pasaban a un segundo término, y la belleza natural y las costumbres locales iban implícitas en las distracciones propias del lugar. Entendible, dado que la recreación y el ocio sólo era practicado por las familias de altos recursos que podían superar las dificultades del desplazamiento y por consecuencia sus altos costos. A ello se sumaba que las jornadas laborales eran extenuantes y con bajos salarios.
En América Latina el sitio precursor fue Punta del Este en el Uruguay, lugar de recreo de los ricos sudamericanos. Existiendo como punto de enlace del comercio con Oriente, Acapulco nació en la época virreinal, pero sólo fue descubierto como sitio turístico a partir del gobierno de Miguel Alemán (1946-1952). No es casualidad que toda su vida posterior haya estado relacionada con el desarrollo de esta actividad. Hombre visionario, Alemán veía en el turismo una de las alternativas, a corto plazo, para el mejoramiento de la economía nacional.
El  país debió esperar hasta 1970, durante el gobierno de Luis Echeverría, para tener un sitio competitivo a nivel mundial, reservando Acapulco, más para el turismo nacional que ya para esas fechas se desplazaba en gran cantidad, debido a sus accesibles costos y su cercanía con la capital. Con este binomio del desarrollo turístico, parecería que México tenía cubiertas sus expectativas en ese sector. No contaba con que la situación mundial aunada a las mejoras laborales del empleado medio, incrementarían sustancialmente el numero de personas que podían disponer de su tiempo libre, repercutiendo en aquellos países que como México, ofrecían una enorme gama de atractivos, tanto naturales como culturales.
Nacido de un profundo estudio que determinó su ubicación, Cancún ha demostrado el éxito de su planeación al rebasar con creces las expectativas de su desarrollo; sin embargo, ello ha traído implícito el nacimiento de asentamientos irregulares que crean problemas de infraestructura y que aunado a decisiones urbanas equivocadas, están llevando a la saturación del tránsito y al mayor encarecimiento de los servicios metropolitanos.
Uno de los nuevos aspectos que ofreció Cancún, fue la posibilidad de alternar los atractivos del Caribe mexicano, con la riqueza cultural que ofrecen los centros ceremoniales mayas. Los griegos de América, tienen en la península de Yucatán una parte sustancial de sus ciudades sagradas que dan un interés diferente al turista convencional. Si bien el Turismo Cultural nació desde la curiosidad arqueológica despertada por la invasión napoleónica a Egipto en 1798, concebida como un segmento dentro de las actividades recreativas su concepción es bastante reciente; se inicia al término de la Segunda Guerra Mundial, producto del valor atribuido a ciudades europeas que merecieron la protección del conflicto armado declarándolas Ciudades Abiertas: Roma, Cracovia y Paris, con sobresaltos pudieron conservarse, no así Dresden y Varsovia, o Londres y Berlín, entre muchas otras, que fueron parcial o talmente destruidas. Al margen del criterio aplicado para su reconstrucción, Varsovia con carácter historicista y Berlín con plena modernidad, todas ellas son ahora recursos culturales que ofrecen al visitante más que el sol y la playa.
El trinomio: Cultura, Natura y Aventura, define muy bien los aspectos que hoy ofrecen los nuevos sitios de interés turístico; íntimamente ligados y frecuentemente desarrollados en paralelo, los gobiernos deben establecer políticas proteccionistas que regulen su uso, para evitar que su abuso sea de consecuencias irreversibles. El frecuente enfrentamiento entre proteccionistas y desarrollistas, parte de las acciones con que se interviene en ambos aspectos y donde los intereses están en franco desequilibrio en la balanza de lo que se entiende por desarrollo. El volverlo sustentable parece ser el camino, cuando menos en el papel.
¿Qué tan sustentable es la cultura para un país? y ¿Cuánto puede ella, influir en el desarrollo económico?
Estrictamente, el valor agregado que impone la sustentabilidad, es siempre a largo plazo, y por consecuencia de difícil apreciación por los políticos que quieren ver resultados, estrictamente dentro de sus periodos de gestión; esto hace más difícil que se interesen en ello. Sin embargo, la tradición cultural en nuestro país no puede ser olvidada, ya que cuenta con cerca de 100 años de formar parte del prontuario político de la nación. El gobierno de Porfirio Díaz retoma lejanas propuestas iniciadas durante el Imperio de Maximiliano en que se refunda el Museo Nacional, para no sólo conservar piezas y monolitos dentro de un recinto especifico, sino iniciando las primeras acciones de campo para poner en valor restos de sus antiguas culturas. Teotihuacan tiene sus primeras intervenciones en esa época, con el fin de mostrar a la nación la grandeza de sus antepasados. En el fondo, el oaxaqueño Díaz deja asomar las raíces de su mestizaje.
La revolución rápidamente retoma el lenguaje cultural como fondo ideológico de su mensaje político con la creación de la Inspección General de Monumentos en la época de Venustiano Carranza, al frente de la cual coloca al pintor jalisciense Jorge Enciso. La consolidación postrevolucionaria amplia su campo de acción ideológica con el muralismo, iniciado por José Vasconcelos en su corto periodo de Secretario de Educación, y que da paso al nacimiento de una concepción integral de la educación durante el periodo de Lázaro Cárdenas, en el que las escuelas contaban, no sólo con las tradicionales aulas, sino también con talleres, zonas de cultivo para la enseñanza agrícola y campos deportivos y piscinas para actividades acuáticas, que cerraban el concepto de hacer de los futuros mexicanos ciudadanos aptos para enfrentar el mañana.    
El vaivén cultural de la política mexicana alcanza su primer cenit en las postrimerías del gobierno de Adolfo López Mateos, que cierra su ciclo presidencial con la inauguración de varios de los museos más importantes en nuestro país volviendo a Teotihuacan, ya con mayor rigor científico y con más largos alcances de lo iniciado durante el inicio de siglo.
De la voluntad imaginativa del arqueólogo Leopoldo Batres se implementan nuevas técnicas reconstructivas por un grupo de arqueólogos encabezados por Ignacio Bernal, que dan a la Ciudad de los Dioses, la fisonomía que observamos actualmente. El Palacio de las Mariposas va a representar claramente este afán de dar la imagen integral de los espacios cubiertos y descubiertos que constituyen el sistema de vida del hombre teotihuacano, con excesos entendibles a la vista de los logros político-culturales que consolidaría a los gobiernos emanados de la revolución mexicana. No olvidemos que López Mateos había sido vasconcelista y Rector del Instituto Científico Literario, en Toluca, la institución educativa más importante del Estado de México.
El turismo cultural encontró en 1964 el binomio perfecto para lograr el alto grado de calidad que alcanzó. La sensibilidad intelectual del Presidente López Mateos contó con dos interlocutores que aprovecharon su cercanía presidencial para materializar sus proyectos de dar al país los dos grandes museos que los periodos prehispánico y virreinal estaban necesitando; aunado a ello, la Secretaria de Educación, era ocupada por segunda ocasión por uno de los intelectuales mexicanos más brillantes y que venía de ocupar el puesto de Director General de la UNESCO, Don Jaime Torres Bodet, única vez que dicho puesto ha sido ocupado por un mexicano.
Gracias a esta conjunción de voluntades el doctor Francisco de la Maza y el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, pudieron materializar sus inquietudes. Los museos del Virreinato en Tepotzotlan y el Nacional de Antropología en el Bosque de Chapultepec, representaron dos de las cinco obras capitales con que culminó culturalmente el periodo presidencial aludido (1958-1964).
Teotihuacan, el Museo de Arte Moderno y la desaparecida Pinacoteca Virreinal en el antiguo templo de San Diego, fueron parte de las inauguraciones que concentraron en nuestro país a lo más granado del mundo del arte y la cultura. El sube y baja cultural, que parecía ser sinónimo de los periodos presidenciales, debió esperar hasta el gobierno de José López Portillo, para dar al turismo cultural un campo más amplio de actuación.
Inspirado en Quetzalcoatl, se descubren las ruinas del Templo Mayor y de ciudades mayas como Kohulich, y a través de FONAPAS la actividad cultural del país recibe un fuerte impulso. Dos Secretarias son ocupadas por arquitectos, Ramírez Vázquez en la de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, y Guillermo Rossell de la Lama en la de Turismo. La esterilidad de aspectos relacionados con el turismo cultural, debió esperar hasta el final del periodo presidencial de Carlos Salinas de Gortari, que implementa un espectacular programa de intervenciones en zonas arqueológicas, conocidos como Macro Proyectos. Obras, más que investigaciones, que dieron como consecuencia un desbarajuste en la mentalidad del arqueólogo tradicional, que siempre acostumbrado a limitaciones económicas, ahora debía gastarse una cantidad millonaria en un periodo limitado, ajustado al calendario electoral.
Debido a los objetivos claramente políticos que las obras buscaban, los resultados fueron contrastantes, llegándose al exceso de planear grandes centros comerciales dentro las mismas zonas arqueológicas. Otra vez Teotihuacan estuvo en el ojo del huracán ante esa desacertada decisión que aun hoy mantiene las construcciones abandonadas. Algunas otras, como Xochicalco o Monte Albán, modificaron su fisonomía ante un cambio en sus perfiles arquitectónicos!!!  Estas acciones puntuales venían a reforzar los sitios, ya reconocidos internacionalmente, como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, y que en su conjunto, constituyen los lugares que hoy serian claves dentro de una política de turismo cultural en nuestro país.
A nivel internacional la diversificación de sitios, mas allá de los tradicionales de sol y playa,  parten de la época de la post guerra, que en gran medida, dentro de la destrucción de centros poblados y ciudades, influyó para recordarnos que al paso del tiempo, estos fueron adquiriendo características que los distinguen e identifican. La historia arquitectónica de los pueblos fue acumulando ejemplos que el tiempo ha venido decantando; ello le dio particularidades que hoy empiezan a ser explotadas por lo que se ha denominado Turismo Cultural.
Varios factores han coadyuvado para que este sector adquiera, día a día, mayor auge; sobresalen el binomio: tiempo y distancia, ambos reducidos drásticamente a medida que la evolución tecnológica llega a todos, reflejándose en aspectos que ahora son cotidianos. Otro factor importante es que el país no puede mantenerse aislado ante el fenómeno de la globalización, y que a pesar de opiniones extremas hay que saber aprovechar para reafirmar nuestros valores culturales.
La unificación europea tiene que servirnos de laboratorio para que los tratados de libre comercio influyan económicamente en la reafirmación de los valores culturales del nuestros pueblos, y en esto juega un papel fundamental el Estado, que, como estopín detonador de acciones urbanas y de protección a sus monumentos, debe implementar una efectiva política cultural que tenga en su desarrollo social su mas fuerte motivador.
En otras palabras, en la medida en que el Estado sea capaz de movilizar a mayores segmentos sociales, su reafirmación cultural será mayor; siempre y cuando esta política de turismo social y cultural, cuente con la indispensable gestoría que prevenga y refuerce los mecanismos de autogestión interna, creando organismos ciudadanos de extracción local, que generen y cuiden que las políticas culturales no desvirtúen sus usos y costumbres, sino que al contrario, arraiguen el valor intangible de mitos y tradiciones.
Este es el gran reto que el proyecto llamado Riviera Maya parece no haber valorado en toda su dimensión. Más allá de la explotación turística, está la explotación del hombre por el hombre, en este caso afectando en forma irreversible a una cultura, viva aun, y  para la cual, el gobierno no está creando los mecanismos de autodefensa suficientes, para que no se vea arrollada por intereses económicos y culturales que nada tienen que ver con su tradición milenaria. El proyecto turístico-cultural llamado Pueblos Mágicos debe hacer también fuerte énfasis en los mismos aspectos, a riesgo de caer en sólo escenarios cinematográficos.      
En la primera parte de estos artículos nos hacíamos la pregunta ¿hasta qué punto el turismo-cultural puede volver económicamente sustentable un lugar?
La respuesta la tendríamos en la premisa que también hemos señalado, es indispensable que exista un equilibrio entre acciones sociales, ecológicas, culturales y económicas, todas ellas coadyuvantes en el desarrollo turístico. Tres ejemplos son claros en este sentido, espacios museísticos, separados en el tiempo, partieron de la misma premisa; hacer que el turismo cultural tuviera incidencia en su economía. Los hemos tomado de dos países fuertemente vinculados en su historia: México y España. Ambos apoyados en una economía en la que el turismo en un factor basculante de suma importancia y donde los destinos de playa y sol, tienen un fuerte ingrediente cultural. Insertos en paisajes urbanos de diferente dimensión, los tres casos han demostrado la necesidad de políticas culturales coherentes que trasciendan la política local. El Museo Nacional del Virreinato en la población de Tepotzotlan, el Museo Nacional de Antropología en la ciudad de México y el Museo Guggenheim Bilbao, en esa ciudad española, son tres ejemplos en ámbitos diferentes y con diferentes resultados.
En el primero, Tepotzotlán era un pueblo adormecido a 50 Km. de la ciudad de México que, a pesar de estar a la vera de una carretera de intenso trafico, tenía una muy precaria economía sustentada en la agricultura. En 1964, la actividad del Centro Histórico metropolitano había empezado su decadencia propiciada por la salida de las actividades estudiantiles diez años antes. El tercer caso es para nosotros el fenómeno más relevante motivado por una expresión cultural. El Museo Guggenheim Bilbao inaugurado en 1997, en un puerto que hasta ese momento era conocido solo por su actividad industrial y marítima.  En estos tres casos el impacto cultural ha demostrado tener incidencia diversa en los campos social, ecológico y económico. En la tercera parte analizaremos en el tiempo y la distancia cuáles son los resultados positivos y negativos que separan los museos mexicanos creados en 1964 y la evolución del fenómeno del turismo cultural manifestado en la ciudad de Bilbao a partir de 1997.

De qué tiempo es este Barroco
*
El III Congreso Internacional del Barroco Iberoamericano celebrado en Sevilla,  bajo el patrocinio de la Universidad Pablo de Olavide  y con una vocación hacía los estudios de la América hispánica. Reunió a más de 300 especialistas de diferentes países deseosos de  intercambiar experiencias en el adelanto del conocimiento de este periodo del arte y la arquitectura, que en nuestro país tuvo ejemplos extraordinarios, merced al auge económico desarrollado durante los siglos XVII y XVIII.
Para la realización de este III Congreso, fue fundamental la acción promotora realizada por el arquitecto Ramón Gutiérrez, hombre de amplia visión  y gran impulsor de actividades culturales en nuestro continente. La presencia de México fue significativa, ya que aparte de especialistas ya reconocidos, como Jorge Alberto Manrique, Marta Fernández, Juan Benito Artigas, Consuelo Maquivar y Monserrat Gali. Jóvenes investigadoras presentaron interesantes ponencias, lo que augura una importante y sólida nueva generación de historiadores, especialistas en los temas de nuestro pasado virreinal.
En este campo hay que señalar que no estamos solos, ya que Argentina, la Universidad de Tocumán, ha desarrollado un significativo esfuerzo en los estudios de la arquitectura y el urbanismo colonial, teniendo jóvenes investigadoras que auguran una sólida continuidad a los trabajos emprendidos por su mentor, el arquitecto Alberto  Nicolini.
También nos dio la oportunidad de oír nuevamente, a Antonio Bonet Correa, superado sucesor de historiadores de la talla de Diego Angulo Iñiguez y Francisco de la Maza, y a quien une una larga relación con México de cerca de 50 años. Este catedrático madrileño y Ramón Gutiérrez, coincidieron en señalar en sus ponencias magistrales, lo complejo y fascinante que es tratar de encasillar este periodo de nuestra etapa virreinal en los apartados tradicionales con que se ejemplifica el arte barroco en nuestro continente.
De ahí el titulo de nuestra ponencia de ?De cual tiempo es este Barroco?  que enfocamos en dos direcciones. El señalado por los periodos con que lo clasificamos tradicionalmente; esto es; desde fines del Siglo XVI hasta la llegada de la Academia en 1783. O, en este espíritu de barroquismo que nos viene desde nuestras culturas indígenas, y que aun se puede respirar en incontables momentos de nuestro trasiego cotidiano por los pueblos mexicanos y aun en la metrópoli, donde conservamos muchísimas de estas actitudes que identificamos con un sentir barroco. Sobre todo en lo que conocemos como expresiones vernáculas. Hablar de ello, y de su desenvolvimiento en formas y sentido cromático, es remontarnos a la arquitectura prehispánica, donde el rebuscamiento de la forma y la intensidad cromática es aplicado en forma similar al concepto que luego tiene el barroco de la Nueva España. En ambos casos se habla de fuentes primarias y modelos provinciales, que decantan en expresiones regionales, que entre mas alejadas estén de la fuente emisora pronto, llegan ha tener una diferente característica que tiene su propia fuerza y original expresión. Esto es, se cierra el círculo creándose un nuevo modelo. Un ejemplo de ello seria Tikal y Copan y sus influencias periféricas, hasta Kaminaljuyu, hoy en Guatemala, y la influencia que en esta ciudad tuvo Teotihuacan.
Ello deja de manifiesto, la relación intemporal que guarda el continente iberoamericano con el mundo del barroco; donde es más que acertado decir, que aquí fue, y es, una forma de vida, más que sólo una expresión artística. Sin que esto excluya, que en su momento, durante los siglos XVII y XVIII, América y sobre todo México, hayan dado al mundo del arte muestras de gran belleza y originalidad.     
Motivado por los hechos generados en el sureste y que dio motivo al nacimiento del EZLN, el gobierno federal vio como una de las formas de paliar el descontento, el hacer una serie de intervenciones en las iglesias del Estado de Chiapas, en lo que se ha denominado Zona del Conflicto. Centros de su fervor místico y lugares de sincretismo religioso, donde aun pervive el culto a sus antiguos dioses. En otros casos, estas intervenciones han abarcado las partes centrales de sus poblaciones, como ha sido el caso de Tonala y San Cristóbal de las Casas, realizando labores de mejoramiento en su imagen urbana. El resultado, si bien técnicamente correcto, no tiene la sensibilidad que dio nacimiento a estas manifestaciones plásticas, dando como consecuencia la indiferencia ciudadana a la acción realizada y a corto plazo, la alteración de las labores restaurativas.
Ante estas reacciones surge nuevamente la gran disyuntiva, de cómo deben ser intervenidos estas construcciones y cuales los criterios, menos agresivos, para hacerlo. Sobre todo en aquellos casos en lo que hoy se conoce como arquitectura popular.
Hasta el momento los esfuerzos de los especialistas se han enfocado a definir los términos para calificar la arquitectura vernácula. Frecuentemente confundidos con los de la arquitectura popular.  Todos los documentos emanados de reuniones de especialistas, tanto nacionales como internacionales, se refieren a los primeros haciendo caso omiso del termino popular, dando como consecuencia esta frecuente confusión. ¿Cómo establecer entonces, la diferencia entre las arquitecturas tradicionales y las adaptadas, cuando ambas forman  parte indisoluble de nuestro paisaje urbano y rural?
Si nos remitimos al contexto del barroco podemos establecer diferencias interesantes, tanto en ejemplos de la arquitectura civil como religiosa. En la fisonomía de los pueblos, no solo es la época de construcción la que los califica como barrocos, sino que es fundamental la imagen del poblado, y es esta la que califica su barroquismo. Su abigarramiento y colorido hace que sigamos encuadrándolos dentro de ese periodo, aunque en lo individual, encontremos que son construcciones de diversas épocas. Tal es el caso de Taxco o de la ciudad de Guanajuato.
Sin embargo no dejamos de reconocer que hay ejemplos de individualidades, donde podría aplicarse el término de arquitectura vernácula, ya que realizados por maestros de obras de la época barroca, su eclecticismo produce resultados que van más allá de lo que podríamos denominar como arquitectura popular. La Casa de los Perros de Apaseo el Grande, Guanajuato o las iglesias de la Sierra Gorda de Querétaro. Ambas ejecutadas por alarifes locales que desbordaron su imaginación para interpretar los deseos de sus Directores de Obra, valga la moderna expresión. Ejemplos desbordados en su concepción,  con un alto grado de calidad plástica, que están lejos de lo que podríamos calificar como arquitectura popular, la cual en nuestro país sigue siendo motivo de general indefinición y que en los casos en que interviene la restauración, se  pierde el espíritu de espontaneidad que la creo, lejos de los modelos tradicionales, y en innumerables casos, muy lejanos a su fuente de inspiración. La intemporalidad de la respuesta volumétrica frecuentemente olvida los elementos que califican al barroco, vgr. La columna salomónica o la pilastra estípite.
En síntesis, es complejo hablar de un periodo barroco en la arquitectura popular, cuando sus expresiones plásticas trascienden las fronteras estilísticas para insertarse dentro de las formas de vida de la comunidad. Por tanto en la intervención de restauraciones, debe mantenerse el espíritu que las creo, acercándose a estas comunidades con respeto hacía sus vínculos históricos, manifestados en el mantenimiento de sus ritos, leyendas y costumbres que han conformado perennemente su mundo.                                                                                                           
*Ponencia al III Congreso Internacional de Barroco Iberoamericano.- Sevilla.- 2000.

Pasado y Presente del Barroco  Mexicano*
Hablar De un periodo barroco en México implica encasillar el tiempo americano de acuerdo a los cánones europeos que han regido ?in tempore? el desarrollo del arte y la arquitectura, no solamente de México sino de todo el continente. Mucho se ha hablado de que en América existe una esencia barroca que es intemporal y que en algunos casos germina desde el periodo prehispánico. Obviamente regida por otros conceptos y constantes de su acepción europea.
El momento barroco europeo, fundamentalmente urbano y burgués, se manifiesta más que nada como el poder de la iglesia y su esfera de dominio. Nacidos a la sombra de la Contrarreforma y que en América se da, en primera instancia, como una manifestación provincial, que a medida que se aleja de los centros urbanos se reinventa y enriquece adquiriendo características que le son propias. Sin embargo, hay ciertas zonas en que por su lejanía y aislamiento el barroco llega y pasa por encima.
Este es el caso típico de la península de Yucatán, en donde su permanencia histórica se mantiene a través del periodo virreinal con una continuidad de hecho y de sentimiento que en cierto momento empalma dos culturas y dos tradiciones. Hay que recordar que Tayazal, último reducto maya, cae hasta la primera mitad del siglo XVII.
La vida en la península como en las costas y el norte de México tiene otro sentido, en ellas no floreció la encomienda, ni el obraje o el sistema de destajo de los Reales de Minas y por ello lo misional no tiene el poder que en la parte central. A ello se aúna el gran sentido de la realidad humana que tiene el yucateco. Dado a la aventura y la independencia, diametralmente opuesto a la obediencia y sumisión que manifiestan los grupos indígenas de la meseta central, salvo la conocida insurgencia de los tarascos.
Esta permanencia que el yucateco muestra en su música, su vestido y su casa se da también en la solución urbana aplicables a sus espacios externos. La plaza frente a la pirámide se mantiene frente a la iglesia y este espacio limitado y limitante no se conjugará a los otros espacios abiertos que surgen en el periodo virreinal. Siempre será un espacio sacro diferente al civil, que por regla general se crea frente al palacio del adelantado o comendador de la región; en muchos casos se tocan pero no se aglutinan y esto no importa que sea una capilla abierta del siglo XVI o una iglesia del siglo XVIII. Barroca según los tiempos europeos, pero que en Yucatán no alteran su sencillez y austeridad. Bástenos este ejemplo para respaldar la necesidad de una revisión crítica y objetiva del diferente tipo histórico-artístico que germina en México y América entera.
Ahora bien, es claro que este pasado del barroco mexicano tiene un presente latente y vivo en el mundo hoy. Mucho se ha hablado de ello al aludir a la literatura hispanoamericana a través de Alejo Carpentier, Asturias, Paz, Fuentes, Vargas Llosa, García Márquez y toda la novelística actual donde contrario a ello la arquitectura parece desaparecer ahogada en su internacionalismo pero que soterrada se mantiene viva y latente. Es evidente también, que salvo casos muy aislados y subrayo muy aislados , estos no han pasado de la piel de la arquitectura y de un análisis desprovisto de proyección hacía el mundo de hoy. Poca profundidad en el análisis arquitectónico y su trimensionalidad. Creemos que así como ayer fueron indispensables los estudios, sólo historiográficos, estos tienen que ser ampliados hoy, a un concepto histórico-social que en su primer aspecto incida hacía su proyección en el mundo contemporáneo. Se describe prolíficamente una fachada y luego se pone una fotografía de la misma. Se descubren santos y su parentesco y la mayoría de las veces esto queda solo en la visión detallada y pormenorizada de su fachada. En contrapunto con ello en las universidades mexicanas disminuye cada día más los estudios de historia de la arquitectura. Y esto lo atribuimos, entre otras causas, a su carácter exclusivamente descriptivo. Desambientado y aislado de la problemática del urbanismo y la arquitectura actual y no olvidemos que nuestras muestras barrocas representan el ingreso al mundo burgués.
El estudio de los monumentos barrocos olvida muchas veces el tejido urbano de la época, que da imagen y escala al monumento, dando una continuidad del mundo y la forma barroca en el México de hoy. Debemos ir más allá del aspecto anecdótico que nos da una información de fechas y antecedentes. No coincido con quienes piensan que la arquitectura se ha estudiado con profundidad, la arquitectura es tridimensional y los estudios bidimensionales sólo tocan la piel y no la esencia estructural que la crea. El espacio. Por ello no es accidental que en México la gran mayoría de los estudios del barroco hayan sido realizados por historiadores o diletantes del arte. De ahí la centralización de los estudios historiográficos descriptivos, muchos de ellos ya vistos al microscopio, pero en gran medida ajenos a su contexto urbano. Y cuando estos se llevan a cabo, sólo analizan su planteamiento inicial y la fuente de la cual proceden. Nos hemos quedado en los valiosos aportes de Don Diego Angulo y sus planos del Archivo de Indias y solo últimamente Segre, Hardoy, Gazparini, González Lobo, Ramón Gutiérrez, y algún otro, llaman la atención sobre la necesidad de su permanencia urbana y su participación en la dinámica actual. Junto al microscopio debemos estudiar la macroimagen, haciendo cada día más necesarios los estudios multidisciplinarios que den verdaderas visiones integrales de la arquitectura.
Debemos dinamizar este enfoque mediante una diferente visualización, sino el día de mañana esto sólo será una rareza histórica. No le hagamos la autopsia a un continente vivo y dinámico, cuyo tiempo histórico, barroco o no, aun no ha muerto.

Primer Congreso Iberoamericano del Barroco.- Octubre.- 1995.

Ciudad, Patrimonio y gestión*
En el prologo al libro Ciudad, Patrimonio y Gestión, editado por la Secretaría de Cultura del Estado de Puebla y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Pedro Ángel Palou García señala que actualmente la conservación sin gestión no sirve y se convierte en una tarea inútil, mientras que una gestión sin conservación es una gestión equivocada por insostenible; . En la Introducción Mireia Viladevall I Guasch y Nancy Churchill amplían está nueva visión de enfrentar los problemas de la conservación del patrimonio haciendo ver que las partes viejas de la ciudad no deben ser intervenidas sólo por su historia y calidad estética, sino como elementos que pueden coadyuvar a la mejora integral de la ciudad. En síntesis, la gestión social es ahora insoslayable en cualquier acción urbana.
Antes, al termino de la segunda guerra mundial las ciudades destruidas afrontaban un nuevo reto; reconstruirse como eran o modernizarse. Las menos, declaradas Ciudades Abiertas, como París, Roma o Cracovia no fueron afectadas mayormente, sin embargo otras fueron sistemáticamente destruidas como Varsovia, Dresden y el mismo Berlín. Las reconstrucciones fueron subvencionadas por el bloque vencedor y un programa especifico llamado Plan Marshall fue implementado para canalizar esta ayuda. En todos estos casos la decisión recayó sólo en las maltrechas oficinas del patrimonio nacional que en los países europeos funcionaban desde el siglo XIX Los resultados en ambos casos fueron aceptados por sus ciudadanos que aun sufrían el trauma bélico, si bien algunas voces se alzaron para cuestionar la reconstrucción o mostrar su desacuerdo con las nuevas edificaciones. Se necesitaba el paso del tiempo para que se reconformaran los grupos ciudadanos que pronto mostraron su interés en ser escuchados y tomados en cuenta en todas las decisiones de la vida urbana. Hoy la participación comunitaria en la vida europea es cotidiana, impensable tomar una decisión sin escuchar y valorar a los grupos interesados. En América latina el paternalismo de nuestros gobiernos hizo comodina y poco participativa a la sociedad, en que mucho se debía a saber que su opinión poco iba a contar y ello se volvía, solo murmullo de pasillo. La caja de Pandora se destapo a partir de 1968 y en nuestros días apenas estamos aclarando sus consecuencias.
Con uno de los más ricos patrimonios culturales del mundo, México afronta  ahora los primeros reclamos de la sociedad. El mas claro, el rechazo frecuente  a las acciones oficiales para establecer normas y acciones en la conservación y restauración del patrimonio urbano y arquitectónico en nuestros pueblos y ciudades. En los restos del patrimonio prehispánico, no, porque las antiguas civilizaciones no pueden protestar, pero en el manejo de las mismas ya se han tenido muestras de desacuerdo en cuanto a no tomar en cuenta a las culturas existentes, sobre todo en la zona maya. A titulo de ejemplo vale recordar las nuevas acciones del Ministerio de Cultura de Guatemala, que ha insistido en tratar a los conjuntos mayas como ciudades sagradas y no sólo como zonas arqueológicas, reclamando respeto a sus tradiciones y costumbres, así como a su rico patrimonio intangible. Si bien es cierto que en 1922, la arqueología mexicana tenia un perfil de contenido social, como lo demuestra la visión integral de Manuel Gamio al estudiar la población del Valle de Teotihuacan, ello pronto cayo en el olvido agudizándose al final del  recién fenecido siglo XX. El cambio político algo ha flexibilizado la postura oficial, ahora más abierta al dialogo y a olvidar actitudes dictatoriales que tanto le afectaron ante la ciudadanía.
El gran reto es ahora para el Instituto Nacional de Bellas Artes, que debe actuar sobre un variado, complejo y enorme patrimonio del siglo XX, desconocido y poco valorado. Para las instituciones involucradas la gestión ciudadana adquiere un papel fundamental ya que es el puente indestructible sobre el que deben crearse las bases de una nueva visión para enfrentar el reto de conservar nuestro patrimonio.
* UNO MAS UNO.- 29 Marzo 2002.
 
Hidalgo del Parral  y su Centro Histórico *
La sola mención de la ciudad de Parral en el Estado de Chihuahua, remite a cualquier mexicano a recordar a Pancho Villa, sin duda alguna una de las figuras más conocidas de la revolución mexicana, junto con la de Emiliano Zapata. Su retiro en esta población minera y su muerte en ella, nos hace olvidar sus raíces duranguenses y su larga lucha y desacuerdos con Carranza y Obregón, que propiciaron su muerte.Desde hace ocho años Hidalgo del Parral rememora el asesinato de Francisco Villa, acaecido el 20 de Junio de 1923, con unas JORNADAS VILLISTAS, que nos recuerdan sus múltiples hechos guerreros, pero sobre todo su particular forma de hacer sus desplazamientos utilizando la famosa División del Norte. Para ello se realiza una original cabalgata, que partiendo de la ciudad de Chihuahua, llega a la población que le sirvió de retiro y mortaja. Pueblo y autoridades se unen en esta conmemoración, que año con año adquiere mayor renombre con la esperanza de llegar a constituirse en un evento artístico cultural, que rebase el ámbito estatal y llegue a rivalizar con otros festivales, cívico-culturales de resonancia nacional e internacional.Iniciando con una gran feria y todo tipo de atracciones que suelen acompañar a este tipo de eventos. Artistas, cantantes, cómicos, esculturales mujeres y grupos musicales. La feria dedica singular importancia a los eventos culturales que tienen como fin involucrar a todos los habitantes de Hidalgo del Parral en la Conservación y Puesta en Valor de su Centro Histórico. Declarado Zona de Monumentos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.            Los quinientos inmuebles que han quedado catalogados obligan a repensar en los criterios que antaño han llevado al estatismo y la destrucción de muchas de nuestras ciudades. Dada la posición extrema, que en muchos casos aplica el INAH y que lo ha llevado a constituirse en una institución más temida que respetada. Esperamos que las autoridades se den cuenta, y ante los nuevos aires que soplan en el país, flexibilicen sus criterios y coadyuven con las autoridades locales y la iniciativa privada en los esfuerzos por revitalizar las zonas de monumentos. En el caso del Centro Histórico de Hidalgo del Parral, la respuesta de las autoridades y la sociedad ha sido muy positiva y ya se realizan reuniones para constituir un Comité Pro rescate de su Zona Monumental. A eso fuimos y nos quedamos gratamente impresionados. Sin duda que las tres reuniones programadas dentro de las JORNADAS VILLISTAS para analizar, conjuntamente con el INAH-Chihuahua, toda la problemática de sus inmuebles, actuará positivamente, aclarando dudas que actualmente existen. Hoy ante la destrucción de una obra paradigmática del siglo XX, como lo eran las bóvedas de cascaron realizadas por el arquitecto Félix Candela, en el Casino de la Selva de Cuernavaca, la sociedad de Parral debe estar muy atenta para evitar cualquier destrucción de las instalaciones de la mina de La Prieta, que ya están en el centro de la ciudad y constituyen todo un símbolo. **  No hay que olvidar que desde 1631, año del inicio de la explotación de las minas de San José del Parral, la ciudad se desarrolló alrededor de la actividad de ésta en particular. El cese de sus actividades, hace unos años, la hace altamente vulnerable a su destrucción. No dudamos que las autoridades que tan buena disposición han demostrado, estarán atentas a cualquier suceso que vaya en detrimento de la calidad monumental de Hidalgo del Parral y de su monumento más emblemático, La mina de "La Prieta".
* UNO MAS UNO.  Jueves 19 de julio 2001
 
** Como la sociedad civil no se entera cuando una construcción pasa a poder de FIDELIQ. Organismo del gobierno federal encargado de enajenar las propiedades que llegan a sus manos. Había que recomendarle más cuidado para evitar que inmuebles con patrimonio artístico y monumental, sean vendidos como simple terreno, como fue el caso del Casino de la Selva en Cuernavaca.- Las bóvedas fueron reconstruidas dentro del centro comercial de COTSCO.-  Guanajuato Desde sus orígenes la ciudad de Guanajuato ha tenido contrastes de sol y sombra o de bonanza y borrasca, para hablar en términos mineros que parten desde el momento mismo de su fundación, en la parte más baja de una cañada, donde corría un río, que lo mismo tenia largos periodos de sequía como de inundaciones.  Y que al desbordarse producía azolves, obligando a sus moradores a abandonar sus casas, cubiertas por el fango para volver a edificar sobre estas. Ello creo varias etapas constructivas que a ultimas fechas han empezado ha emerger. Un ejemplo de ello son las descubiertas ruinas de un antiguo claustro del templo de San Diego, en el centro de la ciudad. Estas construcciones corresponden a los diferentes periodos del esplendor minero de la población. Partiendo de un rico periodo barroco, hoy magnificado en sus iglesias, hasta llegar a las construcciones modernas, a través de abundantes edificaciones neoclásicas y eclécticas que le dan una contrastante fisonomía urbana. En Guanajuato la historia de la arquitectura se encuentra representada por ejemplos que van de Felipe de Ureña autor de una de las primeras fachadas con  estípites barrocos del templo de La Compañía. A las modernas construcciones del centro de convenciones y el auditorio, proyecto de los arquitectos Rodríguez Taboada y  Abraham Zabludosky respectivamente.. Pasando por muestras de arquitectura neoclasica, realizadas por arquitectos de la talla del celayense Francisco Eduardo Tresguerras y el ingles Louis Long. Su topografía crea espacios subyugantes de quebradas callejuelas, que hoy se ven frecuentemente bloqueadas por enormes autobuses que obstruyen, el de por sí, conflictivo transito. Parece imposible que durante muchos años se haya intentado introducir pequeños camiones eléctricos y la terquedad de los  transportistas lo impida. La original y efectiva red de túneles que comunican subterráneamente a la ciudad está a punto de verse colapsada si se sigue usando de lineal estacionamiento. Problema que se liga al mal transporte colectivo, ¿Cuándo se decidirá el gobierno por un adecuado conjunto de estacionamientos periféricos que eviten usar las vías subterráneas como paraderos de automóviles.? ¿Tendrá que venir una tragedia para obligar a ello?.En consonancia las plazas, antes agradables remansos, hoy son violentadas por estridentes conjuntos de música norteña y mariachis  ¿dónde quedaron los trovadores y  los tríos?. Aun así, la Plaza de la Paz es de una belleza sin par. Presidida por la gran mole de la parroquia de Nuestra Señora de Guanajuato, que inicia su suave declive a partir de la de la escultura alusiva de Jesús F. Contreras, para desembocar en una serpenteante calle de típico sabor guanajuatense. Neoclásica en su total conjunciónA partir de su declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad, la ciudad intensificó sus trabajos de rescate y restauración, inclusive llevando a cabo viejos proyectos como el de la mina de San Ramón que realizáramos hace muchos años y que recientemente fue llevado a cabo por Eduardo Castro Buzzo, que preside la asociación civil Guanajuato Patrimonio de La Humanidad. Institución que realiza los trabajos de restauración de obras muebles e inmuebles en los templos guanajuatenses. A ello se aúna la permanente labor de mantenimiento del porfiriano Teatro Juárez.  Pero en esta ciudad de contrastes, lo que raya en lo increíble e inusitado, es que el mayor numero de visitantes que recibe Guanajuato, es el que va a ver a las momias, que por concepto de entradas reciben tal  cantidad de dinero, que supera por mucho, cualquier otro ingreso turístico de la ciudad. El éxito, que de años atrás ha tenido la exhibición de las momias, ha llevado a que a últimas fechas se haya pensado, muy seriamente, en emitir bonos que se cotizarían en la bolsa de valores con el nombre de MOMIBONOS. Esto que parece una broma no lo es tal. Se imaginan a estos bonos cotizándose en la bolsa de valores de Nueva York o Tokio.. Pude existir mayor contraste en una ciudad, como la de Guanajuato. Donde los muertos dejan más ingresos que los vivos!
UNO MAS UNO.- 18 de Abril 2002.
 
El Recinto Legislativo de Guanajuato*
Desde su declaratoria, como Patrimonio Cultural de la Humanidad, en 1984, el casco histórico de la ciudad de Guanajuato, ha venido teniendo una sustancial mejora en la restauración de sus principales monumentos y museos. Así como en sus ricos templos y grandes casonas. Un edificio excepcional: El Recinto Legislativo, es sin duda una de las construcciones más importantes que el Porfiriato levantara en el interior del país. El arquitecto ingles Louis Long, era un sobresaliente profesional solidamente formado y conocedor de los mas recientes adelantos que la revolución industrial había incorporado en la construcción. Ecléctico en el tiempo, supo ser respetuoso de su entorno, en contrapunto con la agresividad que a su ámbito urbano impuso el Teatro Juárez, la otra gran obra del General Díaz en la histórica ciudad. De cuatro niveles, su acertada disposición en fachada, sólo acusa dos niveles con tratamientos perfectamente diferenciados y que buscan armonizar con la construcción vecina. Nada menos que la casa neoclásica del Conde de Rul-Valenciana. Con el deterioro endémico que afecta a nuestro patrimonio monumental, el Palacio venia requiriendo de una severa intervención de restauración, que acertadamente se inició desde los años ochenta. Aun así, en nuestros días, la actual legislatura no sólo a reeditado el libro que con el titulo; El Recinto Legislativo de Guanajuato, se había publicado en 1995, sino que yendo más allá, ha nombrado conservador permanente del Recinto, a su restaurador, el arquitecto Edmundo Almanza Roa. Estando plenamente justificado este nombramiento, el hecho marca un hito histórico en la conservación y restauración de nuestro patrimonio monumental, donde solamente el Palacio Nacional, había merecido contar con un especialista permanente encargado de su conservación. Con motivo de la presentación de está nueva edición la LVIII Legislatura, dio públicamente la noticia del inicio de estas labores, por lo que el libro se vuelve fundamental para el conocimiento, in extenso, de este importante monumento y su relación con la ciudad.Estructurado en siete capítulos divididos en dos grandes apartados, tiene un Prólogo del hoy Gobernador del Estado, en su función anterior de Rector de la Universidad de Guanajuato y un Pórtico del recordado y querido maestro Don Antonio Pompa y Pompa. El libro hace un recorrido de los principales periodos de la historia guanajuatense, iniciando con; El Dominio Español y el Periodo Independiente, ambos desarrollados por María del Carmen Moreno Contreras. El Antropólogo Antonio Zedillo, escribe la parte correspondiente a, la Fragua Federalista y La Consolidación Nacionalista y Don Manuel M. Moreno, el capítulo de la Conmoción Formativa; pertenecientes todos ellos a la primera parte del libro que alude, a La Representación Popular en Guanajuato. La segunda parte se dedica a estudiar pormenorizadamente; La Arquitectura Del Palacio Legislativo. En ella el arquitecto Almanza Roa, hace primero una descripción de su evolución arquitectónica para culminar con una detallada descripción del edificio. Esta Semblanza Histórica del Pueblo de Guanajuato a través de su Representación Popular. Magníficamente editado. Merece tener amplia difusión para acrecentar el conocimiento e interés por la ciudad de Guanajuato y su patrimonio monumental.UNO MAS UNO.- 9 agosto.- 2001.
 
Taxco
Taxco es, sin lugar a dudas, una de las ciudades más conocidas del país; paso obligado durante muchos años al puerto de Acapulco. Desde la apertura de la carretera en 1927, un año después, contaba con una legislación que protegía su aspecto típico y pintoresco, como definía la Ley de 1934 a las poblaciones que se deseaba proteger en su fisonomía, interviniendo la oficina de Monumentos coloniales del INAH. A partir de ese momento, se iniciaron sus alteraciones y deformaciones alentadas en ese entonces, en una errónea interpretación de protección a su fisonomía urbana. Ya en los años setentas sus alteraciones la hicieron candidata al premio ATILA, definición con que se señalaba a aquellas poblaciones que sufrían un deterioro paulatino y constante en sus características urbanas.La llegada de un arquitecto a la Presidencia Municipal, hizo que el ICOMOS Mexicano llevará a cabo en esa población minera su XVI Simposium Internacional de Conservación del Patrimonio Monumental en Octubre de 1995. Ya que a pesar de que cinco años antes se había declarado Zona de Monumentos Históricos, la población seguía teniendo serías alteraciones. El error, desde siempre, ha sido de concepto;: y todas las autoridades, tanto municipales como Federales poco han tomado en cuenta que toda licencia tiene que estar supeditada a considerar; que con la topografía quebrada que tiene Taxco, la visión tiene que tomar otros parámetros, considerando la existencia de una quinta fachada, lo que constituyen las azoteas. Por ello es ridículo que se autoricen obras donde la cubierta inclinada de la techumbre sólo abarque las dos o tres primeras hiladas de tejas, continuando después con un techo plano.En 1991 se construyó un estacionamiento que fue el primer gran reto de una construcción mayor en la fragmentación parcelaria que tiene el caserío de Taxco. Sin embargo una conjunción de voluntades, tanto del INAH como del gobierno municipal tamizó en mucho este proyecto, que hoy podemos decir se mimetiza en la fisonomía general de la población.¿Qué pasó entonces con el gran edificio que se construyo en este momento en Taxco? ¿Por qué tiene Antropología e Historia que llegar a un acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Urbano del Estado de Guerrero? ¿Y el Municipio qué?Una de las Conclusiones del mencionado Simposium fue recomendar al INAH una oficina de control de obras en la misma Taxco para evitar se resolvieran los casos desde la capital del Estado. La oficina existe y como en todos los casos, se requiere primero de la autorización del INAH para tramitar la autorización municipal.
UNO MAS UNO.-  15 de marzo 2001.
 
Puebla                                                               
Recuperándose del llamado Proyecto del Río San Francisco, el actual  gobierno de Puebla, debe desarrollar un Programa Intermunicipal, que plantee el ordenamiento territorial, no sólo de la ciudad de Puebla y sus alrededores, sino de todos los municipios que conforman la mancha urbana. Dentro de ello, debe destacar en forma importante el DISTRITO CENTRAL, que corresponde a lo conocido como CENTRO HISTORICO. Más los diez barrios que lo circundan. Este planteamiento reafirmara la idea de un desarrollo urbano sustentado en la región y con ligas con su pasado histórico, con el que tiene muchas analogías. Ya desde la época prehispánica, la vecina Cholula había recibido a los expulsados teotihuacanos, para formar un centro urbano con una estructura ordenada y novedosa, organizada por barrios y de traza reticular que sirve como antecedente a la fundación de Puebla. Esta, pronto se constituyó en el principal centro alterno de la Ciudad de México. Con  una primacía  económica y comercial de franca competencia con la capital del virreinato. Múltiples autores se han referido a su valor arquitectónico, que acciones aisladas, de temeraria valentía, impidieron desapareciera. La declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad, de poco ha servido para impedir las destrucciones. Hoy el Centro Histórico continua siendo abandonando como desde hace 30 años. Al grado que su población a decaído en forma alarmante. Se calcula que más de 40,000 personas han salido en la última década y más del 50%  de sus habitantes es potencial candidato a dejarlo, al vivir en un inmueble alquilado.El Plan debe pretender a crear nuevas tendencias de ocupación, que sin olvidar el uso mixto de los inmuebles, los mantenga en servicio el mayor numero de horas al día. La voluntad política tiene que venir acompañada de otras medidas que incentiven a propietarios y habitantes, pero sobre todo, acciones urbanas de carácter comunitario que tengan resultados a corto plazo. Casas y edificios abandonados o sin mantenimiento, hacen que la intervención en el CENTRO HISTORICO no pueda postergarse a riesgo de que su deterioro sea irreversible. Las tareas oficiales de restauración en las iglesias y la enorme labor de restauración que la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, ha venido desarrollando en sus edificios, no deben quedar como caso aislado. Es urgente un amplio programa de concientización y difusión que incentive la participación ciudadana en tareas de la conservación de su patrimonio edificado. Deberá contar, dentro de su PLAN METROPOLITANO, con una oficina gestora que ordene, apoye y canalice todas las acciones de un programa intermunicipal con el DISTRITO CENTRAL de la ciudad de Puebla, con objeto de revertir las tendencias negativas de emigración metropolitana.Con la colaboración de la Academia Nacional de Arquitectura, se convocó a un  Foro Interinstitucional con el fin de confrontar diferentes Planes Estatales de Desarrollo Urbano, con los resultados que han tenido otras entidades como: El Distrito Federal, Nuevo León y la ciudad de Guadalajara. Para tal efecto, los Secretarios de las entidades aludidas, así como medio centenar de expertos, comentaron sus experiencias en las que quedó clara la situación emergente que siempre se vive ante las presiones ciudadanas que van delante de las soluciones a implementar. El programa abordó cuatro temas: El combate a la pobreza y Marginalidad. La Sustentabilidad de los programas urbanos. La Participación Comunitaria y su Financiamiento. Temas que requieren ser afrontados con prontitud, ya que la  marginalidad y pobreza no han disminuido a pesar de los esfuerzos realizados. Entre otros factores quedó claro, que el incremento de recursos que actualmente llega a los municipios, no ha sido debidamente aprovechado por falta de una adecuada programación y capacitación. A lo que se aúna, la apatía de una sociedad acostumbrada a que los problemas se resuelvan, sólo con la participación gubernamental.  A cambio de su cooptación en las justas electorales. El cambio del mapa político del país, a dado como una de sus consecuencias, el despertar de las     comunidades y el interés de participar en la toma de decisiones. La utilización misma de los inmuebles, con un mayor tiempo de actividad, es una alternativa viable, que debe verse reforzada con otros mecanismos de voluntad política como son: facilidades fiscales y crediticias, exención de impuestos. Pero sobre todo acciones urbanas que mejoren el bienestar de sus habitantes. Centros Comunitarios de acción social, cultural y deportiva, que contribuyan al mejoramiento de su imagen urbana y de sus espacios ecológicos. Si se logra una activa participación de los grupos organizados, seguro se obtendrá un efecto positivo en el ánimo ciudadano.
 
Después del sismo
Con motivo del sismo del 15 de Junio de 1999. Que tantos daños causó al patrimonio monumental del Estado de Puebla. El gobierno estatal y el Ayuntamiento, organizaron reuniones técnicas para evaluar los trabajos efectuados tanto en la ciudad de Puebla como en el Estado. El municipio organizó, junto con el Colegio de arquitectos de la localidad y la Academia Nacional de Arquitectura, capitulo Puebla, una interesante reunión con el fin de analizar tres casos significativos de trabajos de reestructuración y restauración. La Catedral de Tehuacan, la iglesia de la Compañía y el Palacio Municipal ambos en la capital del estado. La presentación de estos tres casos estuvo acompañada de la entrega de la publicación.- MEMORIAS DE UN SISMO, en la que el Ayuntamiento de la Ciudad, encabezado por Mario Marín, hace una semblanza histórica y reporte de daños en el Patrimonio Edificado de la Puebla de los Ángeles. El Delegado estatal del INAH, Víctor Hugo Valencia,  hizo una pormenorizada relación de todas las acciones emprendidas con los cerca de trescientos millones de pesos que aportó el Fondo Nacional de Desastres, para realizar 798 obras en todo el Estado. La arquitecta Margarita Martínez del Sobral al frente de un equipo técnico describió los diferentes trabajos efectuados y los criterios aplicados en la reestructuración de la Catedral de Tehuacan, a la que se adicionaron los comentarios del arquitecto Javier Villalobos y míos y donde se manifestaron los diferentes criterios que existen para el reforzamiento de las estructuras de mampostería y que frecuentemente más que reestructurar el monumento, lo embalsaman en concreto armado. Se hizo énfasis en la necesidad de contar con una memoria de fácil consulta tanto en las instituciones culturales como en el sitio mismo, para facilitar su conocimiento ante futuras intervenciones. Así mismo se debe contar con un manual de mantenimiento. El caso del Palacio Municipal de la ciudad de Puebla fue presentado por el ingeniero Javier García Ramírez, Director General de Obras y Servicios Públicos y por el ingeniero Efraín Ruiz Meneses, Director de Obras Publicas, haciendo énfasis en la colaboración recibida por el INAH a través del arquitecto Sergio Vergara En la sesión vespertina se vio el caso de la iglesia de la Compañía anexa al Colegio Carolino, hoy sede de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y donde esta institución educativa ha llevado a cabo un valioso rescate integral de todas sus instalaciones, estando al frente de los proyectos el arquitecto Alfredo Saldivar. Siendo la iglesia de la Compañía de Jesús una de las más dañadas, el trabajo de reestructuración requirió de una alta tecnología y de la experiencia de técnicos calificados que realizaron un meritorio trabajo. En sus comentarios el arquitecto Sergio Zaldivar hizo énfasis en la necesidad de conservar estas referencias como parte fundamental de la memoria colectiva para prever consecuencias posteriores.  
UNO MAS UNO.- 21 de junio 2001
 
La Casa Aguayo.- Nuevo palacio de gobierno
El tiempo permanece y se esfuma con la velocidad que hoy tiene el mundo globalizado, por eso cuando se logra plasmarlo en una fotografía nos sorprende la congelación de este momento efímero. El instante captado traduce el sentimiento que inspiró su imagen en el papel y a través de él podemos conocer la sensibilidad del artista para también descubrir sus sentimientos. Es innegable que la fotografía nos comunica diferentes estados de animo y nos identifica con  sucesos y situaciones, que a partir de ahí no se pueden soslayar, permanecen a la historia y a través de la fotografía su tiempo se ha congelado.La nostalgia acompaña su recuerdo. ¿Será que todo tiempo pasado fue mejor? o solo que ese sabor agridulce que siempre acompaña al momento efímero desvanece rápidamente las alegrías para convertirlas en el ayer, que se fue para no volver; este es el sentimiento que aflora al ver la colección de fotografías sobre la ruina que era la Casa Aguayo. Para un hacer tangible como la arquitectura, la fotografía es la herramienta que acompaña sus trasformaciones. Más allá del escrutinio que el historiador o el restaurador encuentren en viejos planos o en el monumento mismo, esta el insobornable testigo gráfico que ha plasmado su paso por el tiempo. ¿Será que toda ruina pasada también fue mejor? El lente no engaña y las intervenciones en venerables edificios que en sus muros fueron acumulando el gusto y uso de sus moradores, de repente desaparece tras las labores asépticas que la mayoría de las veces acompañan a las remodelaciones. De un monumento vivo pasamos a un monumento solo utilizado, donde la falta de identificación del nuevo usuario solo hace eso, usarlo, pero no vivirlo y lo decimos en el literal sentido que se logra establecer una identificación que se traduce en vivencia.  En ello el tiempo juega un papel fundamental. ¿cuanto tiempo se necesita para relacionarnos con él?. Ello es cuestión de empatía, como con las personas hay inmuebles con los que nos identificamos y otros en los que simplemente estamos. Así, sin más. Y como con las personas, la arquitectura tiene sus gustos y sus simpatías. Muchas veces necesitamos el documento grafico en que se convierte la fotografía para reconocer el valor de antiguas construcciones cargadas de historias y tradiciones. Así sucede con la Casa Aguayo, sede del gobierno poblano que volvió a su origen. De casa de vecindad a casa del pueblo, sinónimo de la apertura gubernamental que nos señalan los tiempos modernos y que el pueblo hace suya a través de sus gobernantes. Sin embargo hace falta el vínculo. Localizada en el barrio El Alto uno de los tres barrios más antiguos de Puebla, frente a la zona que dejara el  proyecto Angelopolis. A la casa de gobierno le falta familia, se encuentra huérfana dentro de un entorno urbano nada favorable para sus funciones. Frente el mercado conocido como Garibaldi. Con todo y sus mariachis. Su decadente entorno no puede ser disimulado con la clásica pintura de fachadas, que están en ruinas o con un acentuado deterioro. Hoy nos engañamos llamándole mejoras de la imagen urbana. La voluntad política tiene que ir mas allá de la morada oficial, para derramar su savia salvadora en el ámbito que la rodea y que solo está en espera de su voluntad para hacerlo. Ya habíamos advertido la necesidad de que la remodelación de tan importante inmueble no debía de venir sola, sino que actuando como estopín detonador, ella sirviera para desencadenar una serie de acciones en su entorno. Hoy es indispensable.El Foco de Polaridad que se creo con la actividad que se genera en la oficinas del gobernador, obliga ha intervenir en sus dos manzanas adyacentes. Con un programa de revitalización habitacional dirigido y con ?Nombre y Apellido,? que capte las necesidades de vivienda de los empleados que en ella trabajan. Convertir el mercado. Conservando la estructura exterior. En un museo interactivo que nos muestre el desarrollo urbano de la ciudad. Trasladando las actividades de este, junto con los mariachis, a la zona aledaña a los lavaderos donde ya existe una actividad comercial incipiente. Esto haría homogéneo su entorno y dinamizaría la deteriorada fisonomía urbana de esta zona de Puebla..

UNO MAS UNO.- 11 de Abril 2002.

S E M B L A  N  Z A
El arquitecto Carlos Flores Marini se ha destacado en forma sobresaliente en los trabajos de  Conservación y Restauración del Patrimonio Monumental, tanto en México como América Latina.
Titulado en la Universidad Nacional Autónoma de México, desde 1964 ha realizado estudios especializados en la misma UNAM y en el extranjero. Inició su vida profesional trabajando en la zona arqueológica de Cuicuilco, para posteriormente ocupar la jefatura de Monumentos Coloniales del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Formó parte del Comité de  redacción de la Carta Internacional de la Restauración conocida como: "CARTA DE VENECIA". (1964)
Ha desarrollado diversos trabajos en Centros Históricos de América Latina, destacando el proyecto para la restauración del Alcázar de Colón en Santo Domingo, República Dominicana y los proyectos para la revitalización de los Centros Históricos de: Salvador de Bahía, Brasil.-  Cumana en Venezuela, Cartagena de Indias, Colombia.- Panamá Viejo, El Casco Antiguo y Portobelo.- Panamá.- la ciudad de Antigua en Guatemala y la zona arqueológica del COPAN,  en Honduras.
Invitado por la OEA participó en el Comité de redacción de las NORMAS DE QUITO, (1967) así como en la elaboración de la RESOLUCION DE SANTO DOMINGO. (1972)
Ha formado parte de la Comisión de Monumentos del INAH y ocupado la Dirección de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico del Instituto Nacional de Bellas Artes. Dentro de las actividades de la citada Dirección, se llevaron a cabo diversos cursos de actualización, se reeditaron los Cuadernos de Arquitectura, elaborando 20 números y se hicieron los tres primeros Anuarios de Arquitectura Mexicana.
Es miembro de la Academia Nacional de Arquitectura, A. C. Académico Emérito de la Academia Nacional del Colegio de Arquitectos de México y de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos. Miembro de la Academia de San Jorge de Barcelona.
Es fundador del Seminario de Estudios y Conservación del Patrimonio de la  UNAM y de la misma carrera en la UNAM.
Premio Nacional de Arquitectura 1996.
Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. FONCA
Ha sido Presidente de ICOMOS MEXICANO, A. C., (Comité Nacional Mexicano del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios UNESCO)  de 1991 ^ 1994,  y de 1994 ^ 1997.
Ha sido profesor titular en la UNAM, La Escuela de Antropología y Churubusco del INAH y por más de 10 años profesor huésped en la Universidad de Florida, USA.
Ha sido Director del Centro Histórico de la Ciudad de México y Director del Polyforum Cultural Sequeiros.
Colaborador habitual de periódicos de circulación nacional de revistas especializadas, ha publicado más de 200 artículos y 16 libros sobre temas de historia y conservación del patrimonio monumental y  realizado más de 100 obras de remodelación y revitalización en el país.
Actualmente es Presidente de CARIMOS (Organización del Gran  Caribe para los Monumentos y Sitios) y Comisario General de la Exposición GAUDI, Artista de Siempre, que se presentó en México.

 

 

CATEDRA UNESCO DE TURISMO CULTURAL
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